Desde Baja Sajonia al mundo: una exposición en el Museo Judío explora las raíces y consecuencias globales del Holocausto

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La muestra, inaugurada el 9 de noviembre en el Círculo Israelita de Santiago, examina cómo la vida cotidiana en Baja Sajonia durante el nazismo refleja las dinámicas que hicieron posible el Holocausto. Con apoyo del Goethe-Institut, la exposición busca conectar la memoria histórica con los desafíos democráticos actuales.

El pasado 9 de noviembre, fecha en que se recuerda el Pogromo de Noviembre de 1938, el Museo Judío de Chile inauguró en el Círculo Israelita de Santiago la exposición internacional “Luchamos en suelo alemán por todo el mundo. Baja Sajonia bajo el nacionalsocialismo”, una muestra que se adentra en los orígenes del nazismo a través de la historia regional para iluminar sus repercusiones universales.

Lejos de concentrarse solo en los grandes líderes o los campos de concentración, la exposición revela cómo el totalitarismo se sostuvo en la participación cotidiana de comunidades locales, funcionarios y ciudadanos comunes. A partir de la experiencia de Baja Sajonia, el relato se expande para mostrar la dimensión global del Holocausto, un fenómeno que trascendió fronteras, involucrando a víctimas, perpetradores y cómplices en distintos países de Europa y más allá.

“Esta muestra refuta la idea de que el nazismo fue un fenómeno centralizado”, explicó Sofía Cohen, directora ejecutiva del Museo Judío de Chile. “A través de la historia de Baja Sajonia se observa cómo la persecución y la propaganda se anclaron en lo cotidiano, y cómo esa lógica terminó afectando al mundo entero”, agregó.

La ceremonia de apertura reunió a dirigentes comunitarios, representantes diplomáticos, académicos y organizaciones de la sociedad civil comprometidos con la educación en derechos humanos. El ambiente, marcado por el recogimiento y la reflexión, evidenció el valor de la memoria como herramienta educativa. Varios asistentes coincidieron en que la muestra no solo rescata un episodio del pasado, sino que interpela al presente: en un mundo tensionado por la desinformación y la intolerancia, enseñar a reconocer las señales del odio se vuelve un acto de ciudadanía.

El evento contó con el apoyo de la Embajada de Alemania en Chile y el Goethe-Institut, quienes también impulsarán la itinerancia de la exposición por nuestro país. La iniciativa busca promover el diálogo intercultural y fortalecer la educación en memoria como un pilar de las democracias contemporáneas.

UNA REFLEXIÓN CONTEMPORÁNEA

La exposición recorre múltiples dimensiones del nazismo: desde la marginación “legal” y los primeros campos de concentración hasta los proyectos propagandísticos que exaltaban la idea de una “comunidad nacional” pura. Al mismo tiempo, muestra cómo esos mecanismos encontraron ecos en diferentes regiones del mundo, recordando que el Holocausto no fue un fenómeno aislado, sino un punto de inflexión en la historia de la humanidad.

El recorrido concluye con una mirada contemporánea: los procesos de memoria, la reconstrucción democrática y los dilemas éticos del presente. Diseñada para todo público, la muestra plantea una reflexión sobre la responsabilidad cívica frente a la indiferencia y destaca que la historia del nazismo se escribió tanto en las grandes decisiones políticas como en los gestos cotidianos de quienes eligieron mirar hacia otro lado.

Durante los días posteriores a la inauguración, se realizaron conversatorios y actividades académicas con los especialistas Dra. Elke Gryglewski, directora del Memorial del Campo de Concentración de Bergen-Belsen, y el Dr. Jens-Christian Wagner, director del Memorial de Buchenwald. Estos encuentros tuvieron lugar en la P. Universidad Católica, Universidad del Desarrollo, Universidad Diego Portales, Museo de Carabineros de Chile y en el Colegio Alemán de Santiago. En estas reuniones se abordaron los desafíos actuales de la pedagogía de la memoria, el revisionismo histórico y la responsabilidad individual frente a los discursos de odio.

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